CRIADERO DE PONYS MAWILL

Criador Rafael de la Maza D.

EL PARTO
 
 
 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En el Criadero Mawill, hemos vivido hermosos momentos que nos han entregados estas maravillosas criaturas, pero una de las imagenes más  increibles e inolvidables, es el ansioso parto de nuestras yeguitas.
 
Previo a este hecho, entregamos a nuestras yeguas de cría todos los cuidados necesarios evitando cualquier dificultad para este instante.
 
Es por esto, que durante el período de gestación, cuando las yeguas, ya se acercan a cumplir el decímo mes, son separadas del grupo, dejándolas durante el día en un potrero, el cual le entrega la independencia que ellas necesitan durante el proceso del parto. Durante la noche son dejadas en pesebreras para resguardarlas del frío. De esta manera si la yegua pariera, durante el día o la noche, le entregamos la tranquilidad y el resguardo que ellas necesitan.
 
Los primeros síntomas del parto se pueden captar a través de la conducta de la madre, en donde notamos un cierto grado de malestar e inquietud. A su vez, la yegua suele bajar la pelvis, suda y  existe hinchazón  en su vulva.
 
Cuando esto sucede, dejamos que la yeguita comience sola con el trabajo de parto, aúnque nosotros estamos atentos a cualquier suceso extraño. Intentamos interceder lo menos posible, para que este momento sea natural y así evitamos generar stress a la madre.
 
El parto comienza con la ruptura de la bolsa de agua y aparecen los miembros anteriores, seguidos de la cabeza. Cuando la espalda ha salido de la madre, sólo si vemos que el potrillo tiene dificultades al respirar, limpiamos la mucosidad de la nariz. A veces, aparecen primero los miembros posteriores del potrillo lo que no constituye mayor problema.
 
Luego que el potrillo nació, nos preocupamos de verificar que la placenta haya sido expulsada por completa, esta situación por lo general sucede dentro de algunas horas después del parto, lo que chequeamos minuciosamente, ya que si esto no sucede es fatal para la madre.
 
Nuestra nueva cría se pone de pie antes de dos horas y luego comienzará a mamar por instinto, lo que es imprescindible realizar antes de las 8 horas, para evitar una infección.    
 
El potrillo luego de haber mamado, se siente seguro junto a su madre. Por lo que se crea el minuto apropiado para comenzar el proceso de socialización a través de el método imprinting, el cual determina el comportamiento de nuestros potrillos frente a determinados estímulos, los que quedan de por vida. Aspecto que sera importantísimo para el desarrollo y conducta de este nuevo potrillo.
 
Así logramos que los potrillos del Criadero Mawill, se críen mansos y vean al hombre como un amigo y no como un depredador de cual hay que huir y temer.