CRIADERO DE PONYS MAWILL

Criador Rafael de la Maza D.

EL CRIADERO


  


La historia del Criadero comienza el ano 1982, practicamente como una anecdota y sin intenciones de criar este tipo de caballitos. Efectivamente ese año, en una fecha cercana a la Navidad, junto a mi esposa, tuvimos la idea de regalarles a nuestras pequeñas hijas un par de caballos mansos e idealmente de menor alzada que la común, con el fin que pudieran manejarlos en mejor forma. Durante esa búsqueda, para suerte y felicidad nuestra, apareció una yegua pony y en otro sector, casi inmediatamente, encontramos un potrillo del mismo tamaño. 
    

Trasladados al campo en Monte Águila pasaron a ser las mascotas regalonas de la familia y de nuestros amigos. Al año siguiente nació una cría preciosa, lo que nos motivó a seleccionar y adquirir nuevas compañeras para el potro. A partir de allí se organiza en forma muy profesional, llevando un registro particular de cada producto en sus respectivas fichas, incluyendo el control sanitario y alimenticio; efectuando selección de las cruzas con el fin de lograr la  morfología a la cual hemos llegado hoy, con alzadas bajo el metro de altura.

 
Respecto de la crianza, esta se realiza con el mejor trato y la mayor paciencia posible, iniciandose el mismo día del nacimiento asistiendo a la madre y a la cria en la pesebrera, en los días siguientes se les incorpora la jaquima, comenzando a escobillarlos y limpiarles los cascos, con lo cual se van adaptando desde el primer momento a la presencia y compañía del ser humano, viéndolo como un compañero y no como un enemigo natural, esto permitirá que en el futuro el caballo acepte la montura y a su joven jinete sin problemas. 
 
En síntesis, el cariño y afecto que se ha sembrado se ve recompensado, plenamente, cada vez que tenemos la oportunidad de observar a los nuevos potrillos y potrancas, crecer y corretear en los potreros bajo la mirada atenta y protectora de sus madres.